Por Lontano. Columna de crítica de lugares de ambiente, escritas durante el período 2003-2004

5/08/2006

Hamam, el Baño Turco

Durante muchos años miré los Baños Turcos de la Plaza Parroquia de Viña, y siempre me imaginaba un montón de hombres adultos aburridos bañándose en una gran piscina de agua caliente. Y una vez uno de mis amigos me contó que había ido. “Pasan cosas increíbles”, me dijo. Yo nunca le entendí, hasta que años después, en un viaje a Río, me animé a entrar a uno. Y de ahí no falté ni un solo día en esas vacaciones. Aparte de lo obvio, la comodidad de esos saunas, la libertad y el relajo que viví, me hicieron preguntarme si este tipo de baños existía en Chile. Y una madrugada de carrete, casi con caña, cuando no sabía si irme a la casa, o a algún after hours, todo esto se me vino a la mente. Tenía ganas de estar en un lugar relajado, de ambiente, con la posibilidad de vitrinear si quería. Y si más encima podía botar el alcohol, mejor.

Y entonces llamé a un amigo que sabe de estas cosas (uno siempre tiene a alguien con ese tipo de datos) y me entregó la información que necesitaba. ¿Dónde voy?. “Obvio”, me dijo él. A los Baños 282.

Ubicado en la Av. Bellavista 282 (de ahí el nombre), a media cuadra del puente Loreto, éste sauna que tiene un pequeño aviso iluminado, es uno de los más conocidos y renombrados de Santiago. Al ingresar tienes un mesón en donde debes cancelar la entrada y en donde recibes los utensilios necesarios para usar el sauna: el número de tu locker, un paño para taparte, una toalla y unas zapatillas de baño. Siguiendo las flechas llegas fácilmente a los lockers en donde puedes devestirte cómodamente. Ahí hay duchas y baños. En este 1er piso y accediendo ya a la parte del sauna, hay un pequeño bar de bebidas (no se vende alcohol), un jacuzzi (para 4 personas cómodamente sentadas), y una piscina temperada (de unos 2 x 4 metros). Al subir una de las dos escaleras que te llevan al 2º piso te encuentras con varios espacios: una sala con una TV, un sauna seco, duchas, salas de masajes, un jacuzzi (para 2 personas cómodamente sentadas), un cuarto oscuro con una colchoneta, baños, una ducha semi privada, y varias cabinas con llave. Y si subes hasta el 3er piso te encontrarás con más cabinas, baños, duchas y duchas semi privadas, una sala de video porno, y dos saunas de vapor, una con luz y la otra oscura. Los pasillos tienen luces, aunque a alguna gente le gusta apagarlas. No sé por qué (¿).

El lugar tiene espacios de descanso, espacios íntimos, y las salas de baño están bien acondicionadas, es decir, cumplen su función. Tal vez porque parece que es el sauna mejor acondicionado, tiene un precio no barato. La entrada general cuesta $8.000, aunque para los menores de 25 años se cobra $5.000. Funciona todos los días, pero es importante saber que de lunes a jueves sólo está abierto desde las 14 hrs. hasta las 02 hrs. de la mañana, y que de viernes a domingo se abre las 24 hrs. Tengo un amigo que llegó un sábado a las 19 y salió el domingo a las 09 hrs. de la mañana. Hasta durmió adentro. Eso sí, de Domingo a Jueves, de 21 hrs. hasta el cierre, vale $5.000, al igual que el sábado y el domingo desde las 06 hrs. hasta las 12. Ojo los que salen de la disco y quieren seguir. Las cabinas valen $2.000 y $4.000 (las con camas de dos plazas). También se venden jugos y sándwichs a buen precio, y utensilios de baño, como champús, etc.

Lo mejor
Lo mejor son varias cosas. Primero, el staff es bastante numeroso como para que todo esté en orden y limpio. Además, siempre están disponibles para consultas o cuando necesitas algo. Hay papel higiénico en los baños, los saunas funcionan de lo mejor, y como he mencionado hay espacios de relajo y de diversión. Es super importante y bueno que existan espacios de intimidad (como las cabinas, que es recomendable pedir a la llegada), ya que la privacidad en lugares de este tipo, puede ser un factor importante para algunos. Al gusto del consumidor. Además, los días sábados y domingos hay bastante gente para mirar, si uno quiere hacerlo, claro.

Lo malo
El aspecto negativo más importante es que el primer piso a menudo está menos que tibio, e incluso la piscina comúnmente está casi fría. Y me pasó lo mismo una vez en una cabina, estaba helada. Esto es un problema, considerando que uno anda sólo en toalla. En un sauna esto no puede suceder. Otro aspecto negativo puede ser lo reducido del espacio. El sauna no es muy grande y a fin de cuentas se recorre en pocos minutos. Pero, esto ya es un detalle. Algo negativo, desde mi punto de vista, es la disponibilidad de condones. El precio de la entrada debiera incluir la entrega de al menos un condón, si es que uno quiere. Es realmente incómodo hacer una “interrupción” para comprar un condón o pedir una cabina.

Conclusión
El 282 (fono: 777 17 09) es un lugar ideal para relajarse después del trabajo, después de la disco, el día domingo con caña, y hasta como panorama para esas noches en que no quieres ir a bailar, pero quieres tener algún tipo de encuentro. Tal vez es un poco caro, y tal vez no sea un lugar para ir muy a menudo, pero es un lugar diferente que vale la pena conocer y disfrutar de la manera que tú desees. Y lo más importante es que, aunque suene obvio decirlo, el lugar es un buen sauna. Hasta sentado en un jacuzzi puedes imaginarte que estás en un Hamam original (de Turquía), tal como en esa excelente película.