Por Lontano. Columna de crítica de lugares de ambiente, escritas durante el período 2003-2004

5/08/2006

Concepciones Diferentes

En las noticias había visto la serie de inundaciones a orillas del Bío Bío, así que me fui a Conce con un buen paraguas y una gruesa chaqueta. Sólo había estado ahí una vez hace mucho tiempo, así que este viaje de trabajo, también sería de placer. Al menos esos eran mis planes. Al llegar, me di cuenta que los problemas de la lluvia sólo estaban en los sectores los cercanos al río (como siempre es el lugar donde vive la gente pobre, la que siempre sufre las inclemencias del tiempo). La lluvia no era tan fuerte, pero constante, y con un viento de los mil demonios. Y si. Se me dio vuelta el paraguas.

Almorcé una buena comida en un restaurante de la calle Barros Arana (y percibí que sus dueños eran de mi isapre), y luego de una siesta, me puse de acuerdo con una gran amiga para salir a algún lugar de ambiente. Más tarde, fuimos a “El Treinta” que es como un bar pub, “ambiguo”, según sus palabras. Super familiar y lleno de gente. Ahí aproveché de preguntarle: “¿a qué disco vamos?”. Me respondió: “Hoy el putitour es a la Diva’s”.

La disco Diva’s, ubicada en la calle Colo – Colo Nº 827 (a pasos de Las Heras) en la ciudad de Concepción, está emplazada en una casa de dos pisos que recuerda algo así como una quinta de recreo (por fuera). Al entrar, nos encontramos con un guardia que llevaba un intercomunicador con el que le informó al dueño (parece) que éramos dos personas. Mi amiga me explicó entonces que usualmente no van mujeres a esa disco, y son cuidadosos con la gente a la que le permiten la entrada, sobre todo con los que no han ido antes. Por eso, la tardanza en dejarnos entrar correspondía a esos dos motivos.

Aunque supuestamente la disco era gratis antes de las 12:30 hrs. (lo usual), nos cobraron $5.000 por los dos, con derecho a un trago. Ahí en la entrada me fijé en los precios normales. $3000 (viernes) y $4000 (sábados) para los hombres, en cambio para las mujeres el precio ronda los $5000 ambos días. Por eso no vienen muchas mujeres, pensé. Al entrar, uno se encuentra con una pista de baile con un escenario y una barra lateral para conversar. Hacia el fondo está el bar y varias mesas para conversar. Hay escaleras hacia dos entrepisos: uno para los baños, y el otro para el guardarropía. Los tragos me parecieron buenos (buenos alcoholes de base), pero un poco fuertes. Nada que el barman no pueda solucionar. La música es más bien antigua, comparada con las discos de Santiago, pero igualmente entretenida y con ese aire a disco de playa que tanto recuerda a la adolescencia. Mi amiga tenía muchos amigos presentes, así que aproveché de investigar algunos datos. Según me dijeron, esta disco es a la que asisten la mayoría de los gays, ya que a las otras van más bien mujeres y están más alejadas. A fin de cuentas fue extraño, porque mi amiga era la única mujer en la disco. Muy extraño. Escuché rumores de agresividad hacia las mujeres, e incluso con los heterosexuales, pero nada que pudiera comprobar. Excepto lo caro de la entrada.

Lo mejor
Lo bueno son varias cosas. Es una disco pequeña e intima. Buenos tragos (al gusto) y mucha gente simpática. Los baños son relativamente limpios, y escuchar música archi conocida tiene su gracia. También es bueno que tengan un espacio con mesas para conversar, e incluso logra una aislación acústica adecuada para tener un poco de intimidad, si así se quiere. Además, puedo comentar que la disco no está ubicada lejos del centro (mucha gente se va caminando o se junta en una Copec cercana) y tiene mucho espacio para estacionamiento, además de uno privado.

Lo malo
Un aspecto negativo es lo pequeño, pero como comenté arriba, tiene sus ventajas. Pero lo que me parece muy negativo es lo discriminatorio del lugar contra las mujeres. Siempre se aduce a la discriminación a los supuestos “conflictos” que provocan las lesbianas, pero nadie puede decir que los gays también podemos ser conflictivos. Me parece muy antiguo y retrasado el que existan discos que cobren más caro, o incluso no dejen entrar a un tipo de personas, en este caso, mujeres. El que mi amiga fuera la única mujer de la disco, me hace pensar que alguna responsabilidad tiene la disco, y tal vez los rumores sean ciertos.

Conclusión
La disco Diva’s es un muy buen lugar para visitar, si estás en Conce. Te encontrarás con muchos tipos simpáticos, incluso algunos que hayas podido conocer en Santiago. Conce está más cerca de Santiago de lo que uno piensa. Buena música, buenos tragos, y buen precio, si eres hombre. Y aunque el dueño o la administración de un local siempre tengan el derecho de permitir la entrada de sólo algunas personas, esto me parece demasiado “dictatorial”. Tal vez hay gente que aun no se da cuenta que la diversidad es lo más maravilloso que hay, que las mujeres le dan el toque especial a este mundo lleno de hombres, y que el ser conflictivo no está relacionado con una orientación sexual: gay, lesbiana, etc. Pero asumo lo que estoy diciendo. Cada uno tiene la libertad de pensar como quiera, y dejar entrar a su casa a quien quiera. Al final, todos tenemos concepciones diferentes de las cosas.