La Hoguera de las Vanidades
El otro día encontré un link a la página del Bunker, http://www.bunker.cl y me encontré con la sorpresa de una página llamativa y deslumbrante. Mucho brillo, mucho drag queen, y mucho show. Inclusive videos para bajar con las presentaciones de sus artistas, y un ranking de música (incluso puedes escucharlo mientras navegas por la página). Si, hasta tiene un “music player”. Si, es también una página vanidosa. Pero no quiero que me entiendan mal. Cierto que me parece una página vanidosa, pero es cierto también que tienen de qué jactarse. Al fin y al cabo, la página Web sólo refleja lo que es la disco.
La primera vez que fui al Bunker fue una sorpresa. Era el año 96 y al entrar me pareció un lugar impresionante. Grande, el espacio amplio, en donde ni el humo de cigarro se sentía. Unas completas barras de tragos y excelentes barmans. Y ni qué decir del público presente, mucho mino regio, mucha mina regia, caras que sólo podías ver desde Plaza Italia hacia arriba. Y no faltaba que vieras a alguien de la tele. Me quedé impresionado. Igual me quedé impresionado por el nivel de vanidad de los asistentes. Muchos de ellos tenían por qué serlo, pero uno no podía dejar de notar que la gente estaba esperando que alguien tan “fashion” como ellos se les acercara. Tampoco fue tanto, si al final no niego que he pasado los mejores momentos en esa disco (mi primer E). Y a más de alguien interesante he conocido ahí.
El Bunker está ubicado en Bombero Nuñez N° 159 en el Barrio Bellavista (aunque pertenece a Recoleta). Al llegar entrarás a un hall pequeño con opción de ir al baño (a tu derecha) o subir por una escalera con cadenas. Por esta escalera llegarás al nivel central en donde podrás ver directamente la pista y el escenario que tiene la disco. A tu izquierda tienes el guardarropía y más allá el bar. Si caminas hacia el bar, verás al fondo una salida a un pub exterior y otro baño. Ahora, desde donde veías la pista y el escenario, puedes subir por una escalera atrás tuyo, con acceso a otro bar. Y ahí tienes otra escalera que te llevará al balcón (ideal para descansar) y otro bar y baño. A los costados de la pista suelen haber cubos y otros sectores cerrados con cadenas, por donde antiguamente los vedettos hacían sus piruetas. Ahora los viernes son días de “Hot Boys”.
El Bunker cuesta los viernes $6000 y los sábados vale $ 7000 y es dos x uno desde las 00:00 hasta las 01:00 hrs. Los tragos van desde $1000 las bebidas, hasta $3500 los tragos más caros.
El show es algo de lo que hay que hablar. No se puede negar que el show del Bunker es el mejor de Santiago. O de los que he visto acá en Chile. Y no porque me gusten sus artistas ni sus rubros (drag queens, transformistas, vedettos, humor), sino que es por la profesionalidad con la que realizan el evento. Los shows son ágiles, llenos de energía y sin cortes entre las escenas. Punto aparte es el escenario gigantesco, con cortinas que suben y bajan haciendo variar los ambientes. Y los artistas. Siempre hay excelentes vedettos (el Eduardo estuvo ahí al igual que el espectacular modelo que sale en el video de María Jimena). Los drag queens en mi opinión están bien, y no puedo dejar de nombrar a la escultural transformista Nicole Gautier. ¿Se me olvidaba alguien?. Por supuesto, la gran Francis Francoise. Aún me acuerdo de lo simpático que me pareció su “palabreo” la primera vez que fui. Algo de ella me cae bien, y creo que es su capacidad de reírse de ella misma. Y si no se han dado cuenta, es una excelente comentarista de actualidad. Entre talla y talla.
Lo mejor
Lo mejor del Bunker es el espacio, grande y amplio. Aunque esté lleno, siempre tendrás un lugar para poder sentarte y descansar. La música tiene su sello, “dance electrónico” y música latina re producida tipo Paulina Rubio, Thalía o latino exportable. Los baños son limpios (excepto el que está a oscuras), y los tragos son buenos. Y, por sobre todo es un lugar en donde puedes ver caras nuevas, mirar un rato, y conocer ese tipo que cara linda pero que anda solo. Sólo tienes que hacerle la guardia, si es que quieres.
Lo malo
Lo malo es la siempre presente vanidad de la mayoría de los asistentes. A veces son los mismos que te encuentras en todos lados, pero acá suelen mirar a un punto en el infinito como si no miraran a nadie. Pero eso sólo pasa a veces. Otra cosa negativa es el locutor. Ese desagradable tipo que interrumpe el baile con eso de “Buuuuuuuuuunkeeeeeeeeeeeeeer discoteque”. Parece que nadie le ha dicho que es lo más irruptivo en el ambiente gay en estos momentos.
Conclusión
La disco Bunker es un excelente lugar para ir con tus amigos de vez en cuando, para mirar, deleitarse, y probar suerte. Bailar una buena tanda de música electrónica, tomarte un buen trago, ver un buen show y pensando de donde mierda aparece tanto gay (y tanto tiempo pensando que yo era el único). Tal vez la mayoría de los tipos pueden parecerte vanidosos, y puede que lo sean. Pero aunque algunos sean efectivamente “cuerpos bonitos”, ellos al final buscan lo mismo que tú en la disco. Porque todos somos un poco vanidosos, a fin de cuenta. ¿O no?

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